05/02/2007

Otro trágico episodio para los libros de historia. La guerra terminó esta mañana.

Faltaban pocos minutos para la entrada en vigor del alto el fuego entre el ejército israelí y la guerrilla libanesa de Hezbolá.
Durante la mañana algunas famílias confiadas regresaban a sus casas después de un mes de terribles bombardeos cuando un escuadrón de cazas del Tsahal realizaron un último e imprevisto ataque sobre el barrio chiíta descargando todo su armamento pesado. Aparentemente el alto el fuego anunciado por Olmer aquella noche era valido, pero durante unas horas el ejército actuó por libre, dejando claro ante todo el mundo las frías relaciones entre la armada y el Knesset desde que Sharon, moribundo relegó la bara de mando. 20 bombas en poco más de dos minutos, según fuentes árabes, han arrasado una manzana de nueve o diez edificios en el sector llamado Darwes. Cinco días más tarde aparece el cadáver número cuarenta en el solar. Un hombre de edad media con una expresión terrible de pánico en el rostro. Su esposa y sus tres hijos pequeños también fallecieron.
5000 millones de $ USA en armamento es el gasto de Israel en 33 días de bombardeos.
El sur del Líbano está arrasado. Aldeas que han desaparecido completamente junto a caminos sembrados de minas y bombas de defragmentación garantizan más sufrimiento en el futuro.
Mientras tanto, la vieja Europa, sin un ápice de vergüenza, esperaba atenta pero distante el ´ceasefire´ para ´llenarse la boca´con el discurso de la paz: “ayuda”, “reconstrucción”, “misión humanitaria”, “cascos azules”, etc.... vamos, lo de siempre...


15.08.2006 - Beirut - Ferran Quevedo